HYT es mucho más de lo que se ve. Porque a pesar de su mecanismo, el foco de atención son esos fluidos de colores que indican la hora. Y esto es un mérito que se lleva Preciflex, empresa que tuvimos la oportunidad de conocer y adentrarnos en su mundo de pipetas, líquidos y relojes.
Son las nueve de la mañana y esperamos en el lobby del hotel por nuestro guía. Meses antes recibimos la invitación para conocer la manufactura de HYT y, para algunos fans de la marca en la redacción –yo incluida- fue una oportunidad que aceptamos sin pensarlo dos veces. SIHH ya había terminado y la noche anterior viajamos por carretera hasta Neuchâtel, a cien kilómetros al norte de Ginebra, para esta cita.
Con el lago Neuchâtel a nuestras espaldas, sentíamos la brisa fría en el rostro cada vez que la puerta del hotel se deslizaba. Si bien eso no evito que tomara un par de fotos, la espera fue corta y con un rápido saludo conocimos a Lucien Vouillamoz, físico nuclear, cofundador y Director de innovación de Preciflex, nuestro guía del día. Desde un principio nos sorprendió gratamente con su buen dominio del español, así como por llevarnos él mismo en su carro a este recorrido entre estrechas calles hasta arribar a la zona industrial de la ciudad. Nos encontrábamos en Preciflex. Pero, por qué estamos aquí si se suponía que el destino era HYT. En medio del recorrido obtuvimos nuestra respuesta.
Al entrar seguimos a Vouillamoz, que nos llevó directamente al segundo piso. Allí, en medio de un corredor de paredes y armarios blancos, nos dimos cuenta que el silencio reinaba en el ambiente, solo escuchábamos nuestras voces y pasos. ¨Es un día especial¨, nos comentaba Lucien, ¨todos están en la feria¨. Ese día el SIHH era abierto solo para los trabajadores de las empresas relojeras, así ellos también podían conocer las novedades de sus colegas.
Acto seguido entramos en un salón, también inmaculadamente blanco donde nos esperaba un refrigerio y una presentación sobre Preciflex. Entre ¨no grabes esto, por favor¨ y, ¨ahora si puedes grabar¨ recorrió la exposición de Lucien, donde nos explicaba que ¨HYT es la marca de alta relojería que integra la indicación de la hora con líquidos. Pero el concepto fundamental, que hay detrás de todo ello, es el controlar el desplazamiento de pequeñitas cantidades de líquidos sobre organismos vivos –de lo que se encarga Preciflex-¨. Y lo que dio pie a la creación de la marca relojera.
Con una inversión de 30 millones de dólares, Preciflex apunta, a su vez, a avances tecnológicos en el campo de la medicina. Allí supimos que nos encontrábamos en medio de una placa de Petri donde se busca algo más que reinventar una clepsidra –reloj del año 1530 a.C. que indicaba mediante el flujo regulado de un líquido la hora-. ¿Es un hecho que todo está inventado en la relojería?
Entre videos y objetos prácticos de muestra, vemos la aplicación, a gran escala, del funcionamiento fly back de los relojes. Pero ya nuestra inquietud por ir a los laboratorios es notoria y nos dirigimos a la planta baja para ver de cerca la acción. Primero, debemos ajustar nuestros atuendos y prepararnos, como si vamos a ingresar a un quirófano: batas, zapatos y gorros. Antes de pasar al laboratorio entramos, de tres en tres, a una especie de punto de chequeo donde los aparatos que se encuentran allí comprueban las condiciones de temperatura, presión y humedad de nuestros cuerpos. ¨¿Tienen gel, mouse o laca en el cabello?¨. En esta área el control y la limpieza es primordial. Cada componente, material, tratamiento de superficie y persona es inspeccionada estrictamente. ¨Los líquidos reaccionan con todo¨, completa Lucien.
Finalmente, entramos al laboratorio. Aquí hay cuatro personas trabajando, ya sabemos donde está el resto. ¨El grupo es de 25 personas, más o menos 15 nacionalidades diferentes. Tenemos ingenieros en fluidos, especialistas en vidrios, químicos del color, relojeros y expertos de las ciencias medicinales¨. En el área de producción el equipo es de 15 personas, y cada vez que se integra alguien nuevo a este proyecto debe echar mano de un gordo manual de procedimientos, ¨se necesitan 9 meses antes de que una persona pueda manejar a la perfección estas máquinas¨.
Algunas mujeres del grupo tienen una tarea especialmente para ellas: rodeadas de cables, tubos y tanques, deben eliminar todos los componentes no líquidos –gases, aire- que están dentro de los elementos. Esta es la fase más importante y pudimos admirar como una señora la hacía con un control, de forma estoica. Mucho de precisión femenina.
Al girar quedamos frente a una imponente máquina, ¨esta es la que se utiliza para darle forma al vidrio capilar¨, indica Lucien. Siendo ésta una de las características de los relojes HYT -los primeros circulares, pero el más llamativo, en forma de calavera- las preguntas llegaron a su punto de ebullición en nuestra mente pero, rápidamente, ese fuego fue apagado al escuchar, ¨es confidencial¨. Sin embargo, sí sabemos que es una de esas herramientas –junto a otras piezas- que ellos mismos tuvieron que crear para las necesidades especificas de cada reloj.
El color, dos tipos de líquidos y el vidrio son el eje de acción. ¨Lo más costoso es el líquido que no se ve para lograr que este se desplace sin manchar el vidrio¨. La tecnología hidromecánica que utiliza HYT utiliza un fluido de color –que tardan un año en desarrollarlo cada vez que deciden cambiar de tonalidad- en un pequeño capilar de vidrio colocado alrededor de la esfera, que es lo único que el ojo humano llega a ver, aunque hay dos líquidos en el tubo: uno acuoso de color y otro viscoso transparente, que se repelen entre sí. ¨Si estos se llegaran a mezclar, habría una emulsión. Por eso se introduce un tapón de cerámica -que patentaron- que se coloca en ambas puntas con agujero muy pequeño, de un cuarto de un cabello¨.
El segundo paso es comprobar la presión. ¨Si sometes un líquido a una baja presión aparecerán burbujas. Así que hay todo un proceso para que se coloque el fluido adentro, y disminuimos la presión hasta que el remanente de éste no produzca burbujas en una condición normal, como tomar el avión, o ir al Himalaya¨. Las pruebas de temperatura son fundamentales para lograr la precisión y el funcionamiento duradero de los relojes.
Lo siguiente, a grandes rasgos, es el ensamblado, y llegar a esa zona, que pertenece a HYT, es muy sencillo. Solo cruzas una línea blanca que divide el piso y ya estás en el espacio de los relojeros. Allí conocemos a Nicola Birbaum, el jefe del área, –quien no pudo dejar sus responsabilidades a un lado por un día- y con ayuda de nuestro traductor conversamos con él mientras no le quitamos los ojos de encima al prototipo que lleva en la muñeca.
Aquí nos explica que la parte mecánica del reloj viene por dos fuelles, accionados por un movimiento mecánico en la parte inferior de la esfera, que controla el paso del líquido, que se devuelve al interior del fuelle de forma retrógrada cuando la hora pasa de las 6:00 a las 6:01 y los fluidos comienzan de nuevo el recorrido.
En esta área HYT se ha asociado con los mejores. ¨Los modelos H1, H4 y el Skull fueron movimientos desarrollados por -el dueño de Chronode, alta relojería creativa- Jean-François Mojon; mientras que el H2 y H3 por –la manufactura que ha creado los más interesantes e innovadores relojes desde hace más de 20 años- Audemars Piguet Renaud & Papi¨.
En Preciflex el recorrido ha llegado a su final. Nos deshacemos de nuestra vestimenta desechable y Lucien nos invita a montarnos en el carro para llevarnos a la última parada, a donde creíamos que íbamos inicialmente, a HYT. Llegamos a un edificio moderno, también sin personal –ya saben donde estaban- por lo que pudimos ver hasta el Darth Vader que tiene su CEO, Vincente Perriard, en su oficina. Pero lo más llamativo de esta locación es la terraza –elemento de distracción número uno en esa oficina, estamos seguros-. A orillas del lago, el paisaje es impresionante, como de postal, con la nieve y las marcas de pisadas frescas todavía sobre ella. Ya el sol nos indicaba que el mediodía había llegado y, aunque intentaba calentarnos en medio de aquel invierno al que una venezolana no está acostumbrada, nos quedaba el tiempo necesario para tomar otro par de fotos y abordar otro carro que nos llevaría a nuestro próximo destino.
¨Ya llevo un año y medio aquí como ensamblador, reparador y jefe responsable del taller relojero. Me interesa el aspecto novedoso de la empresa, las nuevas tecnologías que usamos. Si bien la pieza más complicada de hacer ha sido el modelo H3, el Skull bad boy es mi favorito, es súper liviano¨. Nicola Birbaum, Jefe de relojeros de HYT

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